Dios nos bendice a los jóvenes y concede a los adultos volver a soñar, volver a mirar hacia lo alto para encontrar la luz que nos ilumina.
Uno de los más grandes obstáculos para estar seguro de que tu llamado viene de Dios, es la duda.
Siguiendo un verdadero amor a Cristo.
Siempre el padre celestial nos encamina a ser un buen cristiano.
Estar en Cristo es enfocar las críticas de la vida para la gloria de Dios.




