Cada miembro de la familia es importante, todos contribuyen a la estabilidad familiar y cada uno debe asumir de manera natural sus responsabilidades, según su edad y capacidad.
La generosidad es uno de los valores que se deben fomentar en la vida familiar, entendemos por generosidad el actuar en favor de otras personas sin interés y con alegría. Es brindar lo que el otro necesita, no lo que nos sobra, y debe darse en el momento oportuno.
La obediencia se trata de un respeto a las autoridades del hogar, haciendo entender especialmente a los niños el porqué de cada orden o regla. La acción de obedecer es aquella en la que se acatan normas, órdenes, reglas y comportamientos.
La paciencia es considerada como una de las virtudes humanas más importantes, hay que dominarla bien para ponerla en práctica, primero con uno mismo y posteriormente practicarla con la esposa o el esposo, los hijos, los padres, los hermanos y demás familiares y amigos.
Debemos estar conscientes de que cualquier compromiso siempre viene atado a una responsabilidad, cualquiera que sea su naturaleza. El compromiso permanente dentro del matrimonio se trata de hacer perdurar esa unión




